En esta entrega de Con versando, Alejandro Céspedes nos recibe en su casa, entre los pinares abulenses, donde nos habla de su obra y su diferente manera de publicar sus libros.
Con versando con Alejandro Céspedes
– marzo 29, 2012Posteado en: Conversando, cultura, programas


En principio felicitar a la entrevistadora, con esa naturalidad sabe sacar lo mejor del poeta. También quería decir a Jose Antonio sobre su comentario aquí que no estoy tan de acuerdo con él. Juarroz hace, desde un planteamiento parecido al de Céspedes, un acercamiento más lírico, con menor hondura que Alejandro. Juarroz también usa unas fórmulas repetitivas para la construcción del poema que acaban por acerse “conocidas” y reconocibles. Yo pienso que Céspedes (en Topología, porque en los anteriores, los 3 libros que conozco de él, siendo magnífico poeta -maravillosos y sobrecogedores Los círculos concéntricos y completamente impredecible Flores en la cuneta, doloroso como pocos libros que yo haya leído) pienso que Céspedes realiza un inmersión desconocida en el proceso creativo, yo no conozco ningún libro parecido ni de lejos, y lo hace con una inteligencia y una capacidad poética propia sólo de los poetas grandísimos. Tampoco estoy de acuerdo con el comentario de Elvira. La Gran Poesía siempre está en la frontera -en la cuchilla- de la filosofía y la poesía. Como dice Marisabidilla la poesía no es sólo la lírica, esa es una pequeña parte y quizá la menos interesante. Si María Zambrano hubiese podido leer este libro screo quese hubiese sentido muy afortunada. Topología es un libro de una hondura nque no tiene igual en estos tiempos. Debería ser de lectura obligada para los nuevos poetas. Es un tratado de Poética. Imprescindible. Es raro que yo no encuentre reproches, accidentes lo llamo, cuando leo un poemario. Esto es otra cosa. Estamos ante la poesía del siglo XXI. Afortunados los que hemos podido acceder a él.
Enhorabuena a todos los del programa y de nuevo a la entrevistadora ¡qué buen saber hacer!
Querida Elvira, ese estilo es el de la poesía de siempre, ya sabes cuánta envidia hay en este mundo. Y desde que se han inventado los blog ni te cuento. No hay tal ofensa Elvira, pero noté en ti mucha condescendencia, la misma que hay en la respuesta. ¿te ha divertido? Es preocupante. Sigo pensando lo mismo y yo sí me he leído este libro unas cuantas veces. Decir que esto no es poesía es sacrilegio poético. Te recomendaría leerlo, tal vez así acerquemos posturas.
Atentamente
Mary Sabidilla (otra poetilla)
Querida Paloma, se ha producido una errata en el comentario a Céspedes
que os envié -surgida, sin duda, de la buena voluntad de corregir un
aparente error de quienes autorizan los comentarios- que convierte mi
inofensiva palabra desanudarse, deshacer el nudo, en desnudarse,
atrevida propuesta que no haría nunca a un desconocido.
Amiga “Marisabidilla”: tu ponderada defensa, ¿de qué ofensa?, me ha
divertido; sólo te ha faltado mentarme a la madre. Yo creía que este
estilo ya no se llevaba entre poetas.
Elvira
Pedimos las más sinceras disculpas desde el sótano de esta página web y en nombre de esos endiablados correctores automáticos que llegan a desvirtuar la genialidad de las palabras.
Elvira, sentimos esta incorreción y aprovechamos para enviarte nuestros mejores abrazos y besos de los humanos que sí que podemos corregir estos disfortunios lingüisticos.
Lamento no estar de acuerdo con doña Elvira en que este libro no parezca de un poeta. Es un libro de una lucidez y una inteligencia muy por encima de la media. Y hay que serlo para embarcarse en un tema así tratándolo desde el interior mismo de la poesía. Porque esto sí es poesía doña Elvira, de la mejor, la que estaba necesitando este país tan aturdido por esa poesía bobalicona, sobreadjetivada para conseguir el sonsonete del endecasílabo y anclada en todos los lugares comunes de la retórica del siglo XIX. Salvo que para ti, Elvira, la poesía sea eso y entonces estés confundiendo la lírica y sus tópicos -que es lo que practicas tú- con esta poesía de la imaginación, del pensamiento, de la profundidad. Porque este libro es una carga de profundidad lanzada contra el lector. Y lo más asombroso que tiene este libro es que por más se profundice no se ve el fondo. Hay un verso magnífico que dice “Leer sin gafas
sin aletas sin oxígeno hasta que se acaba el aire
y el que lee se da cuenta de que se le ha olvidado
en qué dirección está la superficie”.
Sólo hay abrirse a su lectura y dejarse llevar -con mucho esfuerzo- eso es verdad, hay que nadar, y se agradece. Yo estoy un poco harta de que un libro de “poesía” no resista -con suerte- más que una lectura. Tampoco estoy de acuerdo con eso de que el poeta mantiene la distancia ¡¡¡¡qué distancia???? me da la impresión de que no hemos visto la misma entrevista amiga.
Mary Sabidilla
Querida Paloma, magnífica entrevista y nada fácil, con el poeta manteniendo la distancia y sin desanudarse, hasta que consigues que se afloje y se entregue. Sólo conocía a Céspedes por “Sobre andamios de humo”, este libro de ahora, que se convierte en único objeto del Con versando, sólo lo he hojeado, valga la expresión, en Internet, pero me parece más el libro de un pensador que el de un poeta. Es muy interesante el propio personaje y el proceso de autofagia al que se ha entregado, “yo me lo guiso, yo me lo como”, tras el desencanto que le ha hecho refugiarse en la soledad, sólo compartida con un pájaro sobón y en un escenario paradisíaco. ¿Cuánto durará el programa? O si éste, bajo la dictadura de un yo tan enraizado e invasivo, derivará al autocanibalismo delante del espejo para liberarse del personaje, sería motivo de un apasionante estudio.
Un abrazo.
Elvira.
Tienes que leer a Céspedes…. y confieso aún no lo he hecho, y así me enfrento a esta entrevista como la analfabeta en poesía que soy (ando en tratamiento). En dos segundos me hago fan incondicional del Guacamayo. Y no puedo estar más de acuerdo con lo que dice del mundo editorial, lo digo desde la perspectiva del lector y de lo frustrante que es nunca encontrar el libro que deseas, enfrentarte a los gastos de envío, y lo que agradezco que un poeta edite en internet.
Gracias a los dos por esa conversación tan amena (a veces me daba la sensación de voyeur) y por descubrirme un nuevo poeta que por supuesto me descargaré sin duda.
25 programas ya!!! teníais que haber soplado unas velitas . Enhorabuena Paloma cómo te lo curras eso es amor al arte.
Un gran descubrimiento, una maravillosa e interesante conversación: dos voces cómplices que te llevan y te embeben. Poesía.
Hacéis un trabajo fabuloso y creo que no tenéis el reconocimiento que merecéis.
Gracias y felicitaciones.
Leí “Topología de una página en blanco” hace pocos días y desde aquí felicito y agradezco al autor ese regalo. Encuentro en este poemario muchas voces, que el propio autor en el apartado de reconocimientos nos desvela. La que he notado más evidente es la voz-silencios de Chantal Maillard donde los huecos dejados entre los versos son igual de importantes que el verso en sí. También he notado mucho las tesis-antítesis de Roberto Juarroz donde se puede decir algo diciendo lo inverso. Es lo que más me ha gustado pues eso nos hace descubrir un lenguaje nuevo, sin corsés. Eso nos descubre y nos dibuja un mundo nuevo. Es un libro donde lo topológico y lo antológico se anteponen. Realmente un gran regalo que me encantaría poder tener en formato papel pues está la necesidad vital del lector de poder tocar.
Un saludo.
Adoro la sinceridad y la humildad de este tipo. Que alguien que ha escrito un libro como ese hable con la naturalidad y con…no sé cómo llamarlo, es esa forma de hablar. y es verdad, Alejandro, los grandes sean del siglo que sean, también han escrito cosas apestosas. ¡Olé, por sus genitales al hablar de los editores de este país. ¡Cuánta verdad!
“Topología de una página en blanco” es un libro inabarcable, también por eso inacabable.
Gracias por esta entrevista, por fin le he visto la cara a Céspedes.
Me he quedado sin saber cómo arreglar las palabras para decir todo el bien que pienso de esta entrevista. Alejandro Cespedes, que no conocía, me ha sorprendido más que gratamente y ahora mismo me estoy dando palos en la cabeza por mi incultura. Gracias a Alejandro por sus palabras, a Paloma por su perspicaz capacidad de mostrarnos la inmensidad de la palabra y a todo el equipo de escondidos las gracias por vuestra entrega y entusiasmo.
Saludos.